Los
registros
akáshicos son el registro de todas las experiencias del
alma a lo largo de todas las vidas.
El akasha es la sustancia básica del universo sobre la cual
todo queda impreso.
A través de una oración sagrada y una sencilla ceremonia
se accede a los registros del alma de una persona los cuales están
custodiados por los Arcángeles y los Maestros del Registro
Akáshico.
El lector recibe y transmite entonces la información que
solicita el consultante a través de sus preguntas. Las respuestas
son proporcionadas por los guías espirituales, angeles,
maestros y seres queridos (que moran en el plano espiritual) del
consultante.
Las preguntas pueden versar sobre temas espirituales, emocionales,
de salud o materiales y todo aquello que el consultante sienta
que es una traba o una lección no aprendida.
Si la causa de sus problemas se encuentra en una vida pasada se
accede a esa información.
En cuanto a las preguntas sobre el futuro, se debe tener presente
que no se trata de adivinación. Pero sí se puede
recibir las probabilidades de resolución de una determinada
situación de acuerdo a la energías presentes del
tema a resolver.
Un ingreso al registro akáshico es sumamente sanador primordialmente
por la energía amorosa que proveen los maestros y porque
la comprensión del origen y causas de una situación
determinada ayudan a su curación.
La información que proveen los maestros siempre es amorosa
y tranquilizadora.
El trabajo con los Registros es de gran profundidad para aquellas
personas que estan dispuestas a “mirarse en el espejo de
Alma”.
La sesión se graba para que la información recibida
quede en poder del consultante y pueda así acceder a ella
cuando lo considere necesario.
Los registros pueden abrirse cada tres meses.